domingo, 14 de agosto de 2016

Entrevista a Bony Simonovis


Hoy entrevistamos a Bony Simonovis, abogada y locutora venezolana. Graduada en la UCAB, con especialización en Ciencias Penales y Criminológicas. Locutora graduada en la UCV en el 2010, conductora del programa radial “Mujeres de armas tomar” entre 2009 y 2011. Cofundadora y directora ejecutiva de “Observatorio de Justicia”, asociación civil basada en la defensa y promoción de los derechos humanos de primera generación.  Miembro de la Comisión Nacional Unitaria de DDHH y Justicia de la MUD. Esposa y abogada defensora de Iván Simonovis, preso político de Hugo Chávez, desde el 22 de noviembre de 2004. Uno de los 20.000 trabajadores botados de PDVSA en 2003.

Se habla mucho de los presos políticos. Tu esposo es un caso emblemático, para muchos es el primer preso político del régimen. Hoy en día y después de tantos años, ¿sientes que el venezolano se ha olvidado de Iván?
Realmente luego de casi 12 años del injusto encarcelamiento de Iván, siento como el primer dia, que esta cruz se ha hecho más leve y llevadera gracias a tantos venezolanos solidarios con nuestros presos, perseguidos y exiliados políticos venezolanos y su respaldo incondicional a nuestras familias.

¿Que ha perdido la familia Simonovis en estos 12 años?
La vida de nuestra familia se quedó paralizada en el tiempo. Iván nunca ha estado preso solo. Hemos compartido como familia, enfocándonos en lo positivo que tiene cada situación, incluso las peores, como visitar a su papa en la cárcel, entre cucarachas y ratas, las requisas, los maltratos, la injusticia, ver esposado a Iván, confinado a una celda en precarias condiciones, sin luz natural, dependiendo de nosotros para todo, desde su comida, hasta su ropa.
Durante el juicio, nos maltrataron continuamente, aplicándonos técnicas dilatorias y maquiavélicas que pretendían acabar con nuestra fe, tanto como con nuestro ánimo y dignidad. Como si esto fuera poco, en sus programas, columnas, discursos y demás  medios comunicacionales, funcionarios de este gobierno se refirieron a Iván y a nuestra familia, insultándonos directa e indirectamente, casi con fines de entretenimiento público. En el caso de la familia Simonovis, hemos sido víctimas de esta violencia, ejemplo de ello es: la bomba molotov lanzada cobarde y anónimamente en la puerta de nuestra casa; mensajes de texto y en las redes sociales amenazando la integridad moral y física de mi familia; los impedimentos arbitrarios de ver a Iván en las visitas; los adjetivos calificativos degradantes que han utilizado para mencionarnos diferentes personeros del gobierno.

Siempre supimos lo que estábamos perdiéndonos mientras Iván ha estado preso y decidimos valorar cada recuerdo, intentando llevar una dinámica lejos del resentimiento. Sin embargo momentos importantes para mis hijos, como su comunión, sus graduaciones, enfermedades, nuevos amigos, transcurrieron sin que Iván pudiera estar a nuestro lado, reconfortándonos con su presencia. Ha sido un proceso de duelo permanente, con múltiples pérdidas de todo orden y con alta carga emocional. Y me pregunto: ¿Quién resarcirá a las familias de nuestros presos, perseguidos y exiliados políticos venezolanos por este inmenso sufrimiento durante estos largos años de injusto procesamiento y condena? ¿Quién limpiará la honra de quienes han sido humillados por un régimen violatorio de los más elementales DDHH?

Con Iván ahora en casa. ¿Que tan difícil ha sido volver a la cotidianidad del hogar?
Iván sigue preso, pero en casa. La prisión se trasladó a nuestro hogar. Iván carece de libertad plena, no puede dar declaraciones ante medios de comunicación social públicos o privados, y tampoco a través de las redes sociales. Tiene que presentar cada 3 meses informe actualizado de su estado de salud.
Después de casi 10 años de prisión, Iván recibió la medida de detención domiciliaria por razones de salud, con un grave deterioro de su salud física, mental y de su equilibrio psicosocial. Entre ellas: hipertensión arterial, taquicardia, osteoporosis y dolores musculares, problemas gastrointestinales, secuelas de una enfermedad degenerativa de la columna vertebral y estrés postraumático y trastornos graves de sueño.

Sigue siendo una situación de estrés sostenido para la familia, para mis hijos. Toda nuestra rutina familiar se trastoco nuevamente. Ahora estamos todos presos en la casa. No puedo vivir como viviría una familia normal. Todo debe hacerse dentro de la casa porque Iván no puede salir, sigue preso. Cada cumpleaños, o fecha a celebrar debe hacerse en nuestro hogar. Hemos debido aprender a estar vigilados por funcionarios del Sebin las 24 horas del dia. Cada vez que salimos en carro de la casa, los funcionarios nos revisan hasta la maleta. Chequean a cualquier persona que venga a visitarnos, incluyendo a nuestros hijos, les toman fotos, le piden su numero de cédula y le exigen expliquen el motivo de la visita.

Mi familia en estos momentos no está completa. Nuestros hijos, sobrinos crecieron, mi mamá murió, el país cambió. Es una situación difícil, complicada, llena de heridas emocionales que espero se curen algún día.

Cuéntame un poquito del libro Iván Simonovis, el prisionero rojo. ¿Qué tal la receptividad de la gente?
El Prisionero Rojo es la autobiografía de Iván Simonovis, donde además de hablar de la vida personal y profesional, se explica con detalle como fue perseguido, detenido, enjuiciado y condenado sin pruebas, se evidencia el manejo tendencioso del caso. Esperamos que los capítulos del libro, en especial los relacionados al juicio, sean analizados en foros y diferentes facultades de derecho para que los futuros abogados, jueces y fiscales de la nación aprendan como NO debe ser usada la ley e inclinar la balanza hacia la injusticia.
Se han vendido casi 10.000 copias. Los interesados pueden contactar la cuenta en Twitter @elprisionerorojo

Hablemos un poco de ti. ¿Que tal tu experiencia en radio? ¿Como surge la idea de entrar en ese mundo?
Junto a un grupo de amigas, familiares de víctima de persecución política venezolana. y gracias al apoyo solidario de Jaime Nestares en Radio Caracas Radio, tuvimos la oportunidad de tener al aire por más de un año el programa radial semanal “Mujeres de Armas Tomar” para mantener presente en la opinión pública venezolana los casos de persecución política e informar con argumentos coherentes desde el punto de vista legal (derivado de la experiencia como abogadas defensoras en casos de persecución política en Venezuela); argumentos coherentes desde el aspecto emocional y personal (derivados de las vivencias como familiares de víctimas de la persecución política en Venezuela).

¿Piensas volver con algún programa más adelante?
Aún cuando no es fácil hacer radio en Venezuela en estos momentos de crisis, si se diera la oportunidad, lo haría.

Eres una persona musical. Ya nos conocíamos, pero hace unos años coincidimos en un concierto maravilloso. La gira donde Yordano anuncia que padece una enfermedad y va ser operado en los EE.UU. ¿Que escucha Bony?
En cuanto a la música que escucho, realmente me considero que soy una persona que me quedé como en los años ochenta. Siempre me ha encantado Mecano, Miguel Bosé, Luis Miguel. De los venezolanos, Karina, Ricardo Montaner, Franco de Vita, Simón Díaz, Carlos Baute, Vos Veis, Melissa, Chino y Nacho, Reinaldo Armas, José Luis Rodríguez. El Puma fue un clásico, pues como mi familia tiene ascendencia europea amaban Julio Iglesias y yo oía a José Luis Rodríguez. También música de los setenta como los Beatles, Bee Gees, ABBA, Village People, Pink Floyd, Donna Summer, David Bowie. U2, Madonna, Lionel Ritchie, Sinead O Connor. Me gusta la música ligera tipo Julieta Venegas y por supuesto amo a Yordano. Siempre lo voy a sentir como una parte de mi vida. Cada vez que oigo una canción de Yordano me transporta automáticamente a aquella época en que estudiaba en la universidad, era muy feliz y sí lo sabía.

¿Como ves a Venezuela en 10 años?
Veo a una Venezuela grande, de progreso, de futuro, unida por encima de cualquier ambición.
Sueño con un país libre, honesto, tolerante, sin resentimiento, democrático, seguro, unido, moderno, desarrollado, con justicia social, donde todos luchemos por superar la pobreza, donde logremos la paz y el bien común, donde todos podamos vivir en armonía, con iguales posibilidades y donde las promesas incumplidas no existan.
Sueño con un país que camina hacia un verdadero Estado de Derecho, con Seguridad jurídica y social, donde la Constitución y las leyes se cumplan,  con Separación de Poderes y donde el Sistema de Justicia sea imparcial, ético, transparente, competente e independiente. educado en valores y principios morales y éticos
Sueño con un país donde se respete y proteja la dignidad humana, donde NO te persigan, ni te discriminen por pensar distinto, que camine hacia la libertad de los injustamente encarcelados y perseguidos por razones políticas.

Ignacio de verdad, muchas gracias por la oportunidad. Siempre he dicho que lo peor que le puede pasar a un preso político es que lo olviden. Gracias a iniciativas como la tuya, la presencia y la voz de los presos políticos de quienes tienen que estar injustamente tras las rejas puede ser escuchada y nunca olvidada. Saludos solidarios.



1 comentario:

  1. Gracias Bonny por no cansarte, somos muchos los ignacio que no los olvidamos.
    Gracias Ignacio por esta entrevista.

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