jueves, 15 de junio de 2017

Reseñas musicales de junio

 Adjunto vamos con nuestras reseñas musicales del mes de julio. Esperamos las disfruten.

 Por Miguel Castillo Scovino para Caja Musical

1) Accordo Dei Contrari - Violato Intatto (Italia) El disco inicia con Folia Saxifraga, un auténtico prodigio de cómo alimentar una meticulosa arquitectura musical constante y vigor electrizante, aunque también dispone de algún breve pasaje de tenor tenue. El encuadre sostenido en la retroalimentación de teclado y batería ayuda a asentar sólidamente dicha arquitectura; por su parte, el saxo aprovecha algunos momentos para explayarse en un lucimiento individual que ayuda a preservar el momento del tema. Monodia, por su parte, despliega una exhibición un poco más comedida del persistente vigor sonoro con el cual está equipada la ingeniería sonora del grupo. Se destilan dosis más notorias de magna exquisitez en los revuelos de los vientos y los guitarreos. Cuando llega el turno de Blue-S, el grupo se dispone a jugar con un groove particularmente grácil mientras elabora una ambientación blues-rockera que bien nos puede hacer recordar a un curioso híbrido entre Area y Les Zeppelin. Shamash exhibe una dimensionalidad fusionesca de inspiración mediterránea a través de una gloriosa combinación de jazz-rock y psicodelia progresiva. El desarrollo temático se siente meticulosamente orquestado mientras los instrumentos dan rienda suelta a sus vigores individuales dentro del entramado orgánico. Idios Cosmos sirve para que la banda siga explorando nuevos matices dentro de su renovado esquema sonoro, y esta vez lo hace cruzando la elegante vitalidad de Monodia y la magia psicodélicamente exótica Shamash, añadiendo una dosis incrementada de sofisticación al bloque integral. 

E Verde È L'Ignoto Su Cui Corri en sus primeros instantes se revela como un viraje hacia recursos de flotante lirismo. En efecto, bajo la guía del matrimonio armónico de guitarra y piano eléctrico, el sencillo motif central se explaya en la instalación de una atmósfera relajada y etérea. La ilación del final de esta canción con los efectos de campaneo de iglesia que conforman Marienkirche impone un aura. Di Eccezione In Variante se encarga de devolvernos parte de las aristas más intensas del ideario musical del grupo: primero, con un talante razonablemente sobrio, el grupo arma un jam amable con el cual va agarrando viada para alzar un vuelo tremendo con una segundo jam en el que la garra se impone como un monarca místicamente luminoso. La guitarra ostenta un señorío bizarro situado a medio camino entre Robert Fripp y Mark Wingfield. Un tercer jam se encarga de clausurar la pieza con una perfecta mezcla de elegancia y nervio. Usil se instala majestuosamente en una dinámica jazz-progresiva cuyo esplendor ya quedó adecuadamente plasmado en los dos primeros temas del disco, aunque portando una mayor cercanía respecto al segundo. Eros Vs Anteros, la pieza más extensa con sus 10 minutos de duración. Esta monumental pieza abre instantáneamente sus flancos expresionistas bajo la guía de una modalidad arábiga en la creación del motif central: la guitarra vuelve a lucirse esplendorosamente mientras el complejo swing es manejado por la dupla rítmica de batería y sintetizador con una lúcida vibración marchosa, mientras que el posterior solo de órgano abre vías para que el bloque instrumental se torne más macizo a través de su incombustible enérgica fosforescencia. Cuando el saxo dirige una variante temática, el esplendor volcánico de la pieza adquiere una cadencia nueva en beneficio de sus ansias de sofisticación. A estas alturas, la cosa suena como un ágil híbrido de Zappa, Gentle Giant y Area. De esta manera, el terreno está preparado para que el pasaje final instaure un breve pasaje sostenido sobre un groove jazz-rockero de tenor funky y luego cambie un recurso de sutileza bucólica con el protagonismo de la guitarra acústica. Simplemente genial. 

Durando poco más de 7 minutos, Il Violato Intatto pone un magnífico broche de oro a un repertorio rutilante a través de una efectiva encrucijada entre el dinamismo aguerrido y los coloridos sobrios dentro de las recurrentes coordinadas extrovertidas. En la primera sección, los ornamentos de sintetizador preservan un talante contenido mientras la dupla rítmica persiste convincentemente en un swing apasionado y machacante. Para la segunda, el ensamble energiza la musicalidad en curso dentro de un esplendor aguerrido, finalizando todo con una crepuscular coda de saxofón. Violato Intatto es un triunfo absoluto, un nuevo triunfo de los imparables e implacables soldados de la vanguardia jazz-progresiva italiana que conforman Accordo Del Contrari. En el material de este nuevo disco soplan vientos nuevos que brindan aires transformadores para un espíritu aventurero que se mantiene intacto e imponente.





 2) Collapse - The Sleep In Me (Francia) Collapse se formó en la localidad francesa de Grenoble a inicios del año 2011: su trabajo más reciente, publicado en la segunda mitad del pasado mes de enero se titula The Sleep In Me. Este grupo comenzó como un trío conformado por el guitarrista Sebastien Pierron, el bajista Alexis Osseni y el baterista Anthony Barruel, mas actualmente se amplía con el ingreso del teclista Vincent Coutellier. El ahora cuarteto ha venido cultivando de forma consistente una ingeniosa modalidad ecléctica de rock progresivo pesado que incluye largas dosis de prog-metal, post-metal y psicodelia de inspiración space-rockera en su robusta ecuación sonora. El grupo cita a Porcupine Tree y Mogwai como algunas de sus principales referencias. Antes de The Sleep In Me publicaron un álbum homónimo en el año 2011 y un segundo titulado The Fall dos años después. Este nuevo disco tiene tanto una edición digital como en vinilo. 

 Durando poco menos de 6 ½ minutos, Opening Wound abre el repertorio con un despliegue de ágil vitalidad donde la luminosidad se erige como la fuerza dominante a lo largo de la creación e instauración del ambiente general. En una primera instancia se encarga de dirigir el bloque instrumental la guitarra mientras elabora sus gráciles fraseos en estricta complicidad con la dupla rítmica, pero mientras los teclados van llenando espacios con razonable sutileza, ocupará el centro protagónico en una segunda instancia marcada por un lirismo lánguido no ajeno al paradigma Floydiano. Ya para la sección final, la banda regresa al fulgor inicial enriqueciéndolo con el impacto recibido del interludio. Un gran tema de inicio, sin duda. Dura más el segundo tema del disco, Breathing Holes, el cual se prolonga por casi 9 ½ minutos. Este tema plantea un encuadre un poco más contenido en cuanto a la espiritualidad expresiva, siendo así que el grupo prefiere crear una atmósfera contemplativa desde el cual guiar el sofisticado desarrollo temático en curso. La alternancia entre momentos flotantes y aguerridos y el ocasional empleo de compases inusuales permiten a la banda mostrar su faz más convincentemente majestuosa, especialmente durante los últimos tres minutos. Sucediendo a este cénit, The Mental Room emerge para reforzar los ecos de sus aspectos más vivaces aunque con una fastuosidad ligeramente menos pronunciada. Que no se entienda esto como que queda totalmente opacado por Breathing Holes porque logra imponer su propia prestancia al modo de un microcosmos receptor de la ingeniería expansiva de su antecesor. 

 En el mismo centro del disco se sitúa A Labyrinth In The Void que cumple el rol de hacer un contrapunto a la rica extroversión de los tres primeros temas con la elaboración de una atmósfera de melancolía cobijada y solipsista, a veces rayana con lo minimalista. Los ornamentos de teclado y el compás inusual le dan al enclave sonoro una elegancia típicamente progresiva. Nos vamos acercando al final del disco cuando llegamos a una pieza que justamente se titula Closer To The End, antes de eso, Horla’ nos había mostrado un monólogo cinematográfico que cuando se instaura el jam central de Closer To The End, el cuarteto se deja llevar por la faceta más ligera de su propuesta musical. Sleep For Me,no es solo el tema más extenso del repertorio con sus 11 ¼ minutos de duración sino que también se encarga de darle un magnífico broche final. Con esta pieza, el grupo se dispone a gestar otro momento cumbre que bajo estas específicas circunstancias habrá de concretarse en un broche esplendorosamente dorado. Dicho fulgor empieza con un talante ensoñador y etéreo bajo la guía de las sobrias bases del piano eléctrico, siendo así que a partir de allí se crea un crescendo envolvente que despliega una grácil mezcla de la garra neurótica del post-metal y el groove distinguido del jazz-rock. Tras un primer falso final, el piano eléctrico, pronto a ser acompañado por la guitarra, reinstaura un clima inicialmente sosegado desde una introspección flotante hasta explotar cálidamente en un ejercicio dinámico de híbrido de post-rock y prog sinfónico en 5/4. Una segunda andanada de explosividad rockera nos abre una vía de fragor rockero mágico e impetuoso, aterrizando finalmente en una tercera instancia de cósmica languidez desde la que se focaliza la estructura intimista del epílogo. 

Todo esto fue The Sleep In Me, una excelente exhibición de inquietud creativa dentro del espíritu de la experimentación progresiva contemporánea en sus vertientes más pesadas. Collapse es un grupo al cual vale la pena prestar atención con la mente bien despierta.


 


3) Big Hogg - Gargoyles (Escocia) Big Hogg es originaria de Glasgow y cultiva una modalidad retro-progresiva donde confluyen los legados del Canterbury como la siempre añorada vanguardia psicodélica; también hay elementos de acid-folk y pop-rock en su propuesta, aunque éstos son minoritarios. El grupo debutó en 2015 con un disco homónimo, y ahora vuelve a la carga con Gargoyles. Las canciones de este disco no suelen ser muy largas: de hecho, solo hay una que supera la barrera de los 6 minutos mientras que las demás oscilan entre el medio minuto y los 4 ½ minutos de duración. 

Solitary Way da inicio al disco con una exhibición de musicalidades alegres y festivas desde las cuales se conjura una inaudita confluencia entre el universo de Caravan y la faceta más relajada de unos XTC. Luego sigue Vegan Mother's Day, una canción que no llega a los tres minutos de duración pero que se da buen abasto para exponernos un sólido ejercicio de grooves enérgicos al modo de una remodelación progresiva del estándar de Traffic. Con el arribo de Augogo, la instaura los primeros recursos de patente sofisticación musical al elaborar variantes rítmicas y una generosa dosis de disonancias a lo largo de su amable desarrollo temático: esto suena un poco a Cruved Air mezclado simultáneamente con Caravan y el cariz más juguetón de Soft Machine. Laudation exhibe un esquema instrumental señorial enraizado en un swing cauto, con lo cual el terreno está preparado para la subsiguiente emergencia de Star Of The Show: esta canción toma los resabios de talante señorial del instrumental precedente y los impulsa hacia una luminosidad ceremoniosa en la que confluyen la magia introspectiva de unos Tortoise, el pathos grisáceo de Portishead y las policromías osadas del paradigma de Zappa. Durando un poco más de 4 ¼ minutos, nos parece una pena que esta canción no tenga un arreglo más expansivo mientras llega el fade-out, pero es que el grupo está ahora listo para brindarnos Drunk On A Boat, una canción que sigue profundizando en la aureola de melancolía que a estas alturas del partido empieza a revolverse sobre sí misma para reestructurarse con una frescura nueva. En este caso, la nueva frescura viene de la mano de un empleo de swing bluesero y el hermanamiento del canto femenino y los fraseos de la guitarra. 

 La pequeña pieza Waiting For Luigi – dura menos de un minuto y medio – se construye en base al ensamble de vientos, un poco siguiendo la línea de ese inolvidable ensamble jazz-rockero británico que fue Nucleus. Con eso se abre la puerta al inminente ingreso de la canción más larga, la misma que se titula The Beast. Este tema ostenta una espiritualidad alegre pero parece esconder una actitud airada y oscura tanto en su poesía como en su intrigante estructura instrumental. El solo de guitarra que entra a tallar en algún lugar del medio es simplemente fabuloso y la armazón rítmica mantiene un pulso impoluto. Una vez más vuelven a nuestras mentes las referencias al paradigma de Curved Air. Gold And Silver, una canción que sigue en buena medida la huella de Drunk On A Boat pero con una prestancia un poco más radiante. Las amalgamas de los vientos y el elegantísimo solo de guitarra gestan una efectiva cúspide para el desarrollo temático. La dupla del instrumental Mercy y My Banana sirve para volver de lleno al contexto emocional de Star Of The Show: hay una suerte de premonición de los momentos más furiosos de la balada My Banana en el arreglo de vientos con el que se armó Mercy. Devil’s Egg encarna un nuevo viraje hacia la faceta más extrovertida de la propuesta grupal; se trata de un ejercicio de psicodelia punzante no ajena a la claridad melódica. El carácter machacante de las texturas de guitarra y el uso de un compás de 7/8 fundamentan el embrujo particular de esta canción. La miniatura Little Bear dura poco más de un minuto y cuarto y se encarga de poner el broche final al repertorio del disco: es una balada acústica sombría basada en las espartanas escalas de la guitarra acústica. 

Todo esto fue lo que nos brindó el repertorio de “Gargoyles”, un disco muy bello que sirve para mostrarnos sin lugar a dudad que los escoceses de Big Hogg están asentados en un terreno muy firme para realizar su misión de insuflar aires nuevos a la escena mundial del variopinto rock progresivo con algunas oportunas estrategias de veneración y retoque de varios referentes de la primera escuela del género. Muy recomendable.

 

4) Cheer-Accident - Putting Off Death (Estados Unidos) La pieza que abre el disco es también la más extensa del mismo: dura casi 11 ½ minutos: Language Is. Comenzando con una base voz y piano, la canción abre un amplio campo para una languidez densa que se refuerza al poco rato con el aumento del núcleo instrumental. El aire de dejadez emocional se sitúa a medio camino entre el misterio y la melancolía hasta que un rotundo viraje a un clima de tensión aguerrida y oscurantista entra a tallar con brillante insolencia a poco de superada la barrera del tercer minuto y medio. A partir de allí, la banda se dispone a navegar cómodamente a través de las oscurantistas aguas de los paradigmas de Univers Zero, Guapo y Thinking Plague. En ciertos pasajes, el ahora reinante oscurantismo se retuerce en su propia pesadez como si estuviese ocurriendo una guerra del sonido. Un segundo viraje temático que tiene lugar antes de llegar al séptimo minuto y medio nos lleva a un nuevo pasaje que suena a una irreverente traducción Zappiana del estándar de I Am The Walrus de los Beatles. Los arreglos de bronces ostentan una aureola traviesa mientras que el bloque instrumental está sujeto al arribo de cualquier interferencia radical que deconstruya todo sin una molécula de misericordia; es justamente la última interferencia la que se encarga de clausurar la pieza. Tras este grandilocuente ejercicio de variados dinamismos avant-progresivos debe aparecer un tema que pueda soportar la carga de esta herencia inmediata. Immanence es uno de lirismo grácil y etéreo, al modo de una canción serena gestada desde un amable juego de disonancias que se deja transportar sobre un llamativo groove pop-rockero. Si imaginamos una canción perdida de Kate Bush de principios de los ochenta que ha sido remodelada por Cocteau Twins movidos por su lado romántico, pues nos podemos hacer una buena idea de a qué suena Immanence. En la ilación de estos dos primeros temas de Putting Off Death hemos gozado de un cénit continuo que se ha extendido por más de 15 ½ minutos. 

 Los siguientes 7 ½ minutos del disco están ocupados por la dupla de Wishful Breathing y Falling World: la verdad que los títulos de por sí son muy llamativos, testimonios de la faceta más angustiada del nihilismo. Básicamente, Wishful Breathing se encarga de reiterar las acentuaciones etéreas esenciales de la canción precedente mientras emplea un incrementado vitalismo deconstructivo en su desarrollo temático. Elaborando inquietas atmósferas flotantes al modo de un híbrido entre Can y Art Bears, la banda logra crear algo muy raro: una semi balada para tiempos post apocalítpicos. Por su parte, Falling World se enfila por un sendero más adusto donde los fieros guitarreos espartanos y las bizarramente cálidas vibraciones de la dupla rítmica gestan un puente entre la arrogante perspicacia de This Heat y la oscura visceralidad de Present. More Or Less desarrolla una labor de amena corrosión de ritmos y ambientes tropicales bajo una premisa avant-progresiva dentro de una ingeniería sonora evocativa que hace recordar un poco a lo que hacían Kayo Dot. Con la dupla de Lifetime Guarantee y Hymn llegamos a las instancias finales del disco: doce minutos y pico de exquisita gloria musical que construyen otro clímax fundamental para el repertorio integral, esta vez afincado en las aristas más centradamente melódicas del versátil ideario grupal. Es hora de dejar que impere el lirismo expresionista. En efecto, Lifetime Guarantee desarrolla un entusiasta viaje polícromo donde las musicalidades en curso exponen una fastuosidad relativamente contenida, muy al estilo sinfónico. La sección cantada inicial fluye con holgada soltura mientras que los complejos pasajes posteriores se van ajustando a través de una ingeniería juguetona que, no siendo ajena a cierta densidad extravagante, se siente mayormente jovial. Finalmente, Hymn se explaya en un esquema jazz-rockero semilento para su cuerpo central: el canto emana una inocultable aura nostálgica mientras el bloque instrumental gesta un engarce sobrio y, en cierta forma, etéreo. Hay un breve pasaje en el que la orquestación amenaza con inundarnos con una terrorífica neblina, pero en realidad se trata solo un momento de nerviosa intensidad en medio del predominante relax contemplativo.


 

sábado, 10 de junio de 2017

#VdeVerguenza

#VdeVerguenza.

Invito a todos mis amigos y conocidos EN EL MUNDO a sacarse una foto, haciendo la letra "V" con las manos en la cara.

Una letra que no solo representa la vergüenza que es el gobierno, sino también la esperanza de una Venezuela mejor. Marquen la localización de la foto en el Palacio de Miraflores y por favor usen el hashtag #VdeVerguenza. Juntos, daremos voz a los miles de venezolanos que están siendo callados, no nos detendrán.

Gracias!



Para mas INFO visitanos en Instagram y Twitter @cajamusical_



jueves, 1 de junio de 2017

Pearl Jam en vivo en Tampa, FL

Estuvimos el 11 de abril de 2016 en el Amalie Arena de Tampa, FL disfrutando del concierto de Pearl Jam conmemorando el 25 aniversario de su disco debut, TEN.

Aquí algunos tracks, disculpen la calidad de la grabación vía smartphone.

Set list:

Even Flow
Daughter
(with 'Another Brick in the Wall' (Pink Floyd)
Jeremy
Elderly Woman Behind the Counter in a Small Town
Imagine
(John Lennon cover)
Alive
Baba O'Riley


LINK AUDIO:

http://mx.ivoox.com/es/pearl-jam-live-audios-mp3_rf_19024854_1.html





sábado, 20 de mayo de 2017

Reseñas musicales de mayo

Adjunto vamos con nuestras reseñas musicales de mayo. Por Miguel Castillo Scovino para Caja Musical

  

1) White Hollow - Future Hopes (Noruega) 

 El ensamble noruego vuelve con este nuevo disco: Future Hopes. Este grupo fundado en Oslo en 1992 ha sido un referente muy importante dentro del revival progresivo escandinavo de los noventas, y a través de periodos de prolongado hiato, ha sabido mantenerse vigente. El arte del disco ha sido realizada por un mito viviente: Roger Dean.

 Los primeros casi cinco minutos del disco están ocupados por la canción que justamente le da título, la cual irradia un aura melancólica dulcemente arrolladora a través de una amalgama sonora donde confluyen capas electrónicas, psicodelia etérea y guitarreos flotantes al estilo de los Soundscapes de Robert Fripp. La canción ostenta un extraño gancho a través de su patentemente densa espiritualidad, tal vez un poco emparantada con el Peter Gabriel de los 90s. Silver And Gold gira las cosas hacia una instancia contemplativa de talante predominantemente bucólico. El fulgor pastoral vertido por los simples arpegios de guitarra acústica y el canto sereno nos invita a abordar una mirada seria y meticulosa a las ansiedades y añoranzas de nuestro interior con una calma constructiva. Las cosas empiezan a tornarse un poco más fastuosas con el arribo de In Dim Days, pieza que se extiende hasta los 11 minutos de duración. Con un medio tempo bien armado y un buen posicionamiento de las capas, orquestaciones y ornamentos de los sintetizadores, el entramado instrumental se dispone a plasmar una vitalista confluencia de progresivo modernista, sinfonismo heredado del revival de los 90s y aspectos psicodélicos. En algún momento se instaura grooves razonablemente complejos y contrastes bien integrados entre pasajes señoriales y otros un poco más áridos. La complejidad típicamente progresiva se hace presente con soltura y convicción: los solos de guitarra que entran a tallar en varios pasajes se explayan en recursos de estilizada tensión en una confluencia de las influencias de Jimi Hendrix y Steve Hillage. El pasaje final es más grisáceo, dando oportunidades de lucimiento al bajo y a la flauta mientras los parsimoniosos efluvios de inspiración Crimsoniana va desarrollando su ciclo vital. Tras este ambicioso despliegue de ingenio musical que instaura un innegable cénit para el repertorio del disco llega el breve instrumental Where There Was Sea There Is Abyss, el cual se sostiene sobre la triangulación de sintetizador, guitarra y efectos de ventisca. El grosor sónico que se impone aquí con luminosa gravedad nos recuerda un poco a la faceta atmosférica de unos Djam Karet, aunque también es justo señalar que en la tradición de White Willow hay momentos donde se trabaja este esquema.

A Scarred View resulta la pieza más extensa del álbum con sus 18 minutos de duración. En muchos aspectos, esta canción está diseñada para seguir el sendero antes trazado por In Dim Days, pero ni mucho menos es ésta la estrategia predominante. Para empezar, tenemos un largo prólogo elaborado con flotantes capas de sintetizador que nos trasladan a los legados de Vangelis y Tangerine Dream. A partir de ahí emerge la primera sección cantada, la cual se refugia en una candidez ensoñadora mientras el grácil motif central es guiado por el canto femenino, primero sobre una amalgama de guitarras acústicas y poco después sobre un ensamblaje eléctrico dando nostalgia y un dinamismo casi irreal. Poco antes de llegar a la barrera del sexto minuto nos complacemos con un interludio ostentosamente aguerrido que preserva la aureola psicodélica de otros momentos del disco, siendo sucedido por una serie de pasajes majestuosamente lánguidos que oscilan entre lo Floydiano y Yessiano con ese sabor retro-progresivo propiamente escandinavo. La sustancialidad lánguida persiste en la siguiente sección cantada, pero esta vez alimentada con una agudeza briosa que sirve crucialmente para el armado del clímax expresivo en los últimos 4 minutos. El largo solo de guitarra se enseñorea de todos los espacios sostenidos por la amalgama de los demás instrumentos, creando así una fortaleza rotundamente garbosa.





 2) Grails - Chalice Hymnal (Estados Unidos)

 Los estadounidenses de GRAILS llevan produciendo una labor sólida y evolutivo dentro de un eclecticisno de post-rock desde inicios del nuevo milenio. Psicodelia y electrónica dentro de un entramado sónico cuyo norte está el de replantear continuamente la esencia del rock progresivo desde un enfoque que prioriza lo atmosférico y lo relajado. Desde los tiempos de ese fenomenal disco del año 2011 que fue Deep Politics el grupo estuvo trabajando en un proyecto conceptual titulado Black Tar Prophecies, además de un disco compartido con el grupo Pharaoh Overload, ahora GRAILS ofrece este nuevo trabajo, Chalice Hymnal.

 La apertura está a cargo de la pieza que justamente da título al álbum, la cual está delineada bajo una ingeniería sonora onírica y envolvente, ingeniería dirigida por las múltiples capas y fraseos de guitarra y sostenida sobre un esquema rítmico lento ornamentado con sobrias pulsaciones tribales. Si bien esta idea sencilla podía haberse explorado por un poco más de tiempo, agradecemos que el saxo entre a tallar para llevar la magia reinante hacia una dimensión imponente. La dupla de Pelham y Empty Chamber sirve para que la banda siga explayándose en su inquieto eclecticismo: el primero de estos temas nos exhibe una brillante mezcla de post-metal y jazz-rock dentro de una amalgama genuinamente progresiva mientras que el segundo se centra en grisáceas capas minimalistas sobre los que el alma del oyente empático está invitado a reposar. Con New Prague, el grupo se dispone a explotar el dinamismo inherente a su faceta más aguerrida, y lo hace creando un bloque sonoro dramáticamente épico en base la confluencia de stoner y post-rock con matices krautrockeros añadidos para aportar una tensión especial al asunto. Esta remodelación del estándar de Mogwai con recursos sonoros inspirados en los legados de Gurú Guro y Agitation Free recoge el primer cénit decisivo del disco. Deeper Politics también se enfila por esta camino de languidez épica pero esta vez la atmósfera reinante es notoriamente flotante, centrada en la amalgama etérea y misteriosa de cortinas de teclados y volátiles capas de guitarras. A pesar de su título, Tough Guy, encarna una nueva exploración de sonoridades etéreas con la particularidad de que el factor electrónico y no tanto el modelo post-rockero es el factor determinante en el arreglo instrumental general. La verdad que esta trío de canciones sirve por sí sola para indicar al oyente la estrategia estética en torno a la que el grupo ha invertido sus energías creativas para Chalice Hymnal.

 Con Rebecca se hace el tránsito hacia la segunda mitad del álbum: este despliegue de sonidos articulados en una belleza ensoñadora y cósmica nos suena a un ingenioso híbrido de la faceta más relajada de unos Tortoise y Harmonia. Incluso el empleo de la caja de ritmos con un swing básico ayuda a generar un aura cálida. Una belleza de tema, repetimos, y lo mismo para Deep Snow II, el cual está marcado por una dupla de guitarras acústicas. La aureola evocativa tan poderosamente instalada en,Rebecca con una actitud romántica vira en Deep Snow II hacia la melancolía en su expresión más intensa. El crescendo que se gesta con el ingreso de la dupla rítmica y el reforzamiento de los fraseos y texturas de las guitarras eléctricas exhibe una exquisitez única. Este disco solo logra cautivarnos más mientras avanzamos por el repertorio, por lo que cuando llega el turno de The Moth & The Flame, solo nos queda abandonarnos al embrujo de las celestiales atmósferas sónicas que el grupo utiliza para capitalizar la magia cósmica que se ha venido reforzando y enriqueciendo a lo largo de la secuencia de las dos piezas precedentes. Thorns III es un tema agradable que se centra en el elemento acústico que antes había conformado la primera mitad de Deep Snow II. Con ello, el grupo logra crear un subterfugio de interioridad pastoral en medio de los climas modernistas que inundan al disco. Y así llegamos a la última pieza, After The Funeral, que se extiende hasta poco más de los 10 minutos de duración. Al igual que en,Deeper Politics, aquí hay arreglos de cuerdas incorporados al esquema sonoro del grupo, pero esta vez la presencia de aquéllas es más dominante a la hora de realzar el desarrollo temático. Portando una vitalidad altiva mientras se centra en retratar una espiritualidad serena penetrada por retazos de melancolía y mareas de nostalgia, hace sentir la gravedad imponente de su vaporosa grandilocuencia.






 3) Sounds Like The End Of World - Stories (Polonia)

 Stories es el segundo disco de Sounds Like The End Of World. Este grupo polaco asentado en la ciudad de Gdańsk debutaron en el 2014 con Stages Of Delusion. Hoy por hoy, la banda se orienta a paso firme en el reforzamiento y enriquecimiento de su propuesta post-rockera motivada por una actitud ecléctica y genuinamente progresiva.

No Trespassing pone en marcha las cosas con una solvente exhibición de musculatura sónica que se desarrolla envuelta bajo un manto de filudo misterio. A través de sus poco menos de 5:30 minutos de duración, la pieza ostenta una parsimonia que hace de su nebuloso groove un empuje para la elaboración de amenazantes fraseos de guitarra, pero es solo cuando los teclados se terminan uniendo al entramado global que el tema completa su núcleo temático. Así las cosas, el asunto puede explicitar su densidad patente por un rato antes de retornar al ambiente inicial. Luego sigue Walk With Me, pieza diseñada para capitalizar el potencial de espiritualidad oscurantista de la primera pieza del álbum y motivar un refuerzo de la misma a partir de una combinación de languidez rítmica y tensión entre las labores de ambas guitarras. Estando el teclado en funciones de aportar ornamentos cósmicos a la ingeniería musical en curso, la mencionada tensión adquiere una especie de coherencia centrada en pautas psicodélicas. Aquí se da un estupendo replanteamiento del legado de Mogwai, lo cual inspira un clímax otoñal bastante efectivo. Con la dupla de Breaking The Waves y Obsession, el grupo se dispone a seguir trabajando en la riqueza de recursos estilísticos bajo sus bien definidos parámetros. El primero de estos temas comienza heredando la introspección intensiva de Walk With Me pero con una soltura más relajada, lo cual hace que el grupo explore matices blues-rockeros para el motif central. En una segunda instancia, éste se remodela con un nervio acrecentado que hace que el bloque sonoro se aproxime cómodamente al estándar del post-metal: es una pena que el punche concretado aquí no se beneficie de una expansión mayor, pero bueno, así lo quiso el grupo.

 Faults comienza enfilándose hacia lo cósmico con el preludio marcado por el teclado pero pronto vira hacia un dinamismo grácil y luminoso, mostrando la faz más amable del post-rock. Poco antes del final, las vibraciones cósmicas iniciales regresan a lo grande y signan una fastuosidad exultante que sirve a la perfección para sustentar un clímax conclusivo genuinamente excitante. Cuando llega el turno de Outflow, el grupo aprovecha el momento dejado por la pieza precedente para hacer una suerte de síntesis entre ésta y la dimensión más muscular del tema que había abierto el álbum. Así, ambas conforman una conjunta cima expresionista dentro de la ilación de Stories. Nos vamos acercando al final del disco con Acceptance, tema cuyo núcleo temático consiste básicamente en una retoma del espíritu general de Walk With Me, aunque con una dosis menor de filo rockero. El cierre llega de la mano de All Over Again, tema moderadamente grácil cuyo swing se alimenta de un manejo inteligente del dinamismo rítmico diseñado para la ocasión, incluyendo algunos quiebres ocasionales en momentos estratégicos. El clima de pletórico fulgor que se plasma en las armazones de las dos guitarras resulta idóneo para cerrar el disco con una aureola optimista.




 4) Eris Pluvia vuelve a hacerse presente en el paisaje actual del rock progresivo italiano con el disco Different Earths. Muchos años después de su disco de retorno Third Eye Light del 2010. El resultado final del proceso de replanteamiento y reactivación por el que el grupo tuvo que pasar es el álbum conceptual que gira en torno al afán del ser humano por las nuevas aventuras, los viajes y los descubrimientos en busca de nuevos entornos donde asentarse.

 El primer tema del álbum se titula curiosamente ‘Renaissance (The Door Of My Soul Reprise); se trata de un instrumental signado por melancolía, no exenta de pasajes donde lo luminoso se adentra y se adueña de la situación. Algunas reminiscencias hallamos con el estándar de Happy The Man, aunque también hay elementos propios del estereotipo refinadamente melódico que parece ser necesariamente esencial para el sinfonismo italiano. Luego sigue Man On A Rope, canción que con sus casi 6 minutos de duración nos muestra las primeras manifestaciones de fragor épico del álbum: dichas manifestaciones se encuadran dentro de las claves de romanticismo introspectivo que el grupo diseña para articular la expresividad pautada para el desarrollo temático. Con los envolventes climas plasmados en los teclados y la sobria magnificencia de los imponentes solos de guitarra nos aprestamos a disfrutar de una pulida mezcla de los estándares de Pink Floyd PINO PUNK FLOYD y de Camel. Cuando llega el turno de Aqua, la banda se dispone a trabajar en aspectos más etéreos de su propuesta sonora: los arreglos de teclados realzan matices cinematográficos y el desarrollo temático se abre a interesantes variaciones de ritmo y ambiente a mitad del camino. Esta canción logra impulsarse desde el legado de la que la precedió y darle una proyección más rica en colores sónicos. Rain Is Falling se propone aumentar notablemente el punche aunque en el caso de la intensidad rítmica las cosas solo varían un poco: el manejo de grooves sobrios sigue siendo la norma mientras la musicalidad nuclear se torna un poco más ceremoniosa. Una vez terminada la parte cantada, el grupo vira hacia un nuevo ejercicio de sonoridades reflexivas en el interludio, siendo éste guiado por la alternancia de solos de guitarra y órgano. La retoma de la sección más ágil para la coda es un buen golpe de efecto pero se siente demasiado breve pues nos parece que su poder expresivo pudo trabajarse con mayor meticulosidad.

Con la dupla de Poet’s Island y Black Water, el cuarteto se focaliza ingeniosamente en el afinamiento continuo de las pautas que se han venido forjando en la ilación de las canciones precedentes. Así, Poet’s Island encarna un nuevo ejemplo del romanticismo melancólico que la banda acoge como su modalidad musical prioritaria; por su parte, Black Water nos lleva por una confluencia bien lograda entre los mundos de Man On The Rope y Aqua, no llegando a igualar del todo la grandeza de esta última, pero sin duda, recogiendo de forma eficiente toda su influencia estilística. Siendo la canción más larga del disco con sus casi 10:15 minutos de duración, Heroes Of The Dark Star ostenta una personalidad particular lo suficientemente fuerte dentro del repertorio como para convertirse en una especie de centro neurálgico del mismo. El primer motivo central ostenta una actitud de límpida contemplación en base a su combinación de sinfonismo y vibraciones pastorales muy a lo Genesiscon Poco antes de atravesar la frontera del quinto minuto, el grupo pasa a un segundo cuerpo marcado por un ágil tempo de 7/8 donde se nota la confluencia de los paradigmas de Camel y Le Orme. Para la sección final, el grupo retorna al remanso final pero lo hace con un colorido renovado que, sin duda, procede del impacto del pasaje precedente: la armazón de flauta y teclados crea una atmósfera perfecta para el canto. Springtime Drop se centra de lleno en un esquema de trabajo pastoral en la dimensión más cristalina de la expresión. Las angelicales líneas de flauta van flotando como mensajeras de una interioridad cuya emotividad remece sin crear perturbaciones de ningún tipo. Un instrumental muy bello, sin duda, y sobre todo, una efectiva vía de acceso hacia The Door Of My Soul, canción que ocupa los últimos 6 minutos y pico del repertorio. Aquí tenemos un nuevo golpe de autoridad para la expresión de un sinfonismo que sabe hacerse sentir cálido y señorial a través de su patente tenor melancólico. La guía de la guitarra solista es muy efectiva pero su final resulta un poco abrupto: tal vez debió haberse realizado un desarrollo más ambicioso para el mismo con miras extender un poco más el final, pero fue así como el grupo sintió que debía redondear la faena.


 

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martes, 16 de mayo de 2017

Videojuegos, traiciones y MIDI: La Historia de la Atari ST

Videojuegos, traiciones y MIDI: La Historia de la Atari ST

  Por Francisco Jugo (Gear Talk Venezuela) 





Si hay una pieza de gear en tu estudio que no quieres que sea Vintage es la Computadora, cierto?. Bueno si le preguntas a Depeche Mode , Fatboy Slim, Atari Teenage Riot probablemente te dirán que prefieren trabajar con una Atari ST de 1987

El nacimiento del Home Studio.

A principios de los 80 , a idea de producir o grabar tu música en casa y obtener un producto con un nivel aceptable de calidad había empezado a parecer por primera vez una posibilidad real para el músico aficionado. Los nuevos synths digitales eran cada vez más baratos y poderosos, aparecieron los samplers que podían reemplazar a secciones completas de músicos y lo más  importarte ya se había hecho estándar el protocolo MIDI , ese lenguaje que permitía a todas estas máquinas comunicarse entre si. Sin embargo hacía fata una pieza del rompecabezas, un nexo central que conectara a todas las demás, esa pieza llegaría del lugar menos esperado, el mundo de los videojuegos

Atari vs Amiga

Jay Miner (responsable de gran parte del hardware de la popular consola Atari 2600 )quería que la compañía evolucionara hacia computadores personales más poderosos, al no recibir respuesta favorables de sus jefes cumplió el sueño de todo trabajador, mandó a sus jefes freír monos y abandonó Atari para más tarde fundar su propia empresa Amiga Corp. Sin embargo el tiempo golpearía ambas compañías. Atari vivía los peores momento de la crisis de los videojuegos de 1983 y Amiga se había quedado sin capital para desarrollar su nuevos chips por lo que deciden que Atari pagaría los costos de desarrollo y a cambio tendría derecho a usar los diseños de Amiga añadiendo un teclado y vendiendo el sistema como un computadora.
Jack Tramel, un empresario que acababa de abandonar Commodore, sabía que Atari estaba generando pérdidas y decide comprar la compañía y usarla para competir contra sus antiguos socios en el negocio de las computadoras. Jay Miner temeroso de que esto significaría que ya no recibiría fondos para su investigación decide entrar en discusiones con Commodore quienes ven la oportunidad de darle un duro golpe a Tramel y sus aspiraciones por lo que deciden comprar Amiga Corp.
Este juego de intrigas y traiciones ocasionaron una batalla legal de demandas y contra demandas que dejaron en el limbo a Miner y su corporación Amiga mientras Atari Y Commodore se disputaban los derechos de uso de la nueva tecnología. Después de un par de años de intenso ligio se llega a un acuerdo del cual se desconocen los detalles. pero lo cierto es que de todo esto emergen dos computadoras muy similares ven la luz en 1985 . La Atari ST y La Commodore Amiga.

Puedes disfrutar el articulo completo en Gear Talk Venezuela:

https://geartalk.com.ve/audio-vintage/videojuegos-traiciones-midi-la-historia-la-atari-st/

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lunes, 24 de abril de 2017

De Nicolae Ceaușescu a Nicolás Maduro



En estos días tan intensos de lucha, donde lamentablemente no he podido participar como quisiera, me vienen a la mente hechos históricos recientes que tuve la oportunidad de vivir de primera mano, un privilegio que le debo a mi padre y a su profesión. Crecí entre distintos colegios, ciudades y continentes. 

En Bucuresti, aun siendo muy pequeño pude ver y poco a poco entender cuan preciada es la libertad. En esos años, mitad de los 70, Nicolae Ceaușescu era el equivalente a un ser supremo en ese hermoso y para el momento triste y maltratado país. La SECURITATE, su policía política vigilaba prácticamente al 100% de su población. Nicolae controlaba todos y cada uno que los aspectos de la vida cotidiana de sus compatriotas. La economía, la educación, la prensa, el deporte y un largo etc. En la GARDENITZA o jardín de infancia desde los más pequeños, con pañoleta roja incluida, debían recitar loas al Conducator o líder, jurar lealtad a la patria por encima de todas las cosas, etc. Un estado policial donde el amigo de la familia al final te dice que su trabajo era reportar todo lo que hacías. Un régimen con una sola línea informativa, casas con micrófonos por todos lados. Esa era la Bucuresti de esa época. La de La Republica Socialistă România.  

Y con esto llego a que la historia definitivamente es un ciclo sin fin. Se repite una y otra vez cada tanto. Y el ser humano, cae una y otra vez en los mismos errores. En modelos ineficientes que al final solo traen pobreza, opresión, miseria y muerte. Las tiranías, sean del corte que sean, siempre culminan cayendo. En parte, pero no exclusivamente, pero si como factor más importante, el deseo de libertad con el que nacemos la gran mayoría de los seres humanos. El deseo de crear, de crecer, y sobre todo de que nadie dicte tu destino, te obligue ver aquello y esto. Más aun el venezolano que con esa mezcla de razas y culturas es siempre alzado y no le gusta que lo anden “mandoneando”.

La llamada revolución bolivariana (en minúsculas) desde sus comienzos estuvo destinada a fracasar, y no solamente por lo antes expuesto.  No tiene éxito en buena medida por ser copia de modelos fracasados y caducos. Modelos que a lo largo de la historia contemporánea nos han enseñado (obviamente no a todo el mundo) que no son viables. El chavismo tomó como suyo un modelo económico que venía de quebrar a todo el bloque del Este de Europa. Ni la misma Unión Soviética con todas sus reservas naturales y mano de obra barata pudo mantener el sistema de subsidios, el control de precios y el control cambiario. Su población, al igual que la nuestra terminó en infinitas colas para comprar lo que hubiera, cuando había. Los servicios y la salud colapsaron y el régimen finalmente tuvo que ceder ante los cambios indetenibles, que ya un año antes habían ocurrido en sus países vecinos. Países que hasta hace meses estaban bajo su feroz influencia y control. Uno a uno fueron cayendo, en su gran mayoría de manera pacífica y sin violencia alguna. Las elites políticas de la nomenclatura en Checoslovaquia, Polonia, Hungría, Alemania Oriental y finalmente Bulgaria habían entendido que no podían seguir aferrándose en el poder. Karol Józef Wojtyła, Juan Pablo Segundo, el primer papa de un país del Este de Europa fue factor determinante en la caída de la Cortina de Hierro. El impulsó al movimiento Solidaridad liderado por el hoy Nobel de la paz Lech Walesa.

Los vientos de cambio y el Muro de Berlín que había caído tan solo un día antes en Alemania Oriental me sorprendieron en las calles de Sofia, aun adolescente y más pendiente de salir con las amigas de turno y tomarme unas cervezas. Recuerdo, un 10 de noviembre a eso de las 5 de la tarde frente a la sede del Partido Comunista de Bulgaria en el boulevard Aleksandar Dondukov, de pie junto a un grupo de unas mil personas, tal vez un poco más. Ver como pedían y unas horas después celebraban la renuncia de Todor Zhivkov mandamás del país balcánico. En el momento no entendí la importancia de ese día, de estar ahí en ese preciso momento. Solo con los años y algo de madurez fui comprendiendo la magnitud de ese momento. Casi sesenta años después de la llegada del autoritarismo comunista, Bulgaria, país hermoso de gente amable y de buen beber recuperaba su libertad. Le siguió Rumania, Ceaușescu un 21 de diciembre de ese mismo 1989, maravilloso año 89. Luego de un discurso frente a una multitud, como los del régimen bolivariano en la avenida Bolívar, Mucha gente, todos con pancartas alusivas al partido y al líder, todos de rojo. En pleno discurso y después de casi 27 años de férreo y pleno control del país y de su sociedad, el pueblo dijo basta, no más. Huyó por la azotea en helicóptero y dos días después fue fusilado junto a su esposa. Su legado, un país quebrado, hambruna, enfermedades y muchas muertes en eso dos días donde su aparato policial le seguía siendo fiel y mató muchos civiles. Finalmente, su ejército entendió que había llegado el momento de estar del lado correcto de la historia y acabo con el reino de terror del llamado Genio de los Cárpatos.

Es difícil hacer un símil, nuestras fuerzas armadas son muy distintas a las de la Rumania de finales de los ochenta. Nuestros oficiales tienen mucho que perder y pocos sitios a donde poder refugiarse. Por eso se aferran tanto al poder. El ala civil del régimen trata de seguir manipulando al ciudadano con migajas, mientras sus bolsillos se hinchan cada día más, producto de la corrupción y sus negocios con parte de ese empresariado oportunista, ese que puso en principio a Chávez en el poder y aun hoy saca provecho de ello.

Lo cierto es que la próxima república que tarde o temprano vendrá, debe incluir en su pensum historia contemporánea de Europa. Y así esos jóvenes cuando les llegue el momento de elegir, nunca lo hagan como muchos de los de nuestra generación por un golpista, cuyos mentores eran Fidel, Lenin y Marx. 

Para terminar y citando a Walesa, a quien tuvimos el privilegio de escuchar y ver estando presentes en el hemiciclo de la Asamblea Nacional durante una sesión especial, finalizaba su alocución diciendo que “Venezuela tiene mucho para dar al mundo”. Y creo firmante que será así. Saldremos de este ciclo nefasto, y un día volveremos a ser un país próspero, pujante, para todos por igual.

Ignacio

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